miércoles, 11 de agosto de 2010

PIDO PERDÓN



Lamentable error...
pido perdón, confundí la brisa fresca con el hielo
confundí un poco de polvo con la más altiva de las tormentas de arena
confundí un rayito de luz eléctrica con un amanecer a dos centímetros del sol
confundí una gota de agua con un océano azul
confundí una mirada más con la mirada destacable
confundí unas palabras cualquiera con las palabras de tu corazón
pido perdón, por haberte confundido a ti con otros
pido perdón, por mi impaciencia
y pido perdón por desearte de esta manera loca...

Tropecé, me descoloqué, perdí de mi vista la línea del tiempo y ahora ando perdida en el espacio buscando el momento de encontrame contigo

sábado, 7 de agosto de 2010

SALTA













Depositaré las alas en una esquina.

Aún no había aprendido a volar y ya quería saltar desde el precipicio más alto. Me precipité y solo ahora me doy cuenta.
Se quedarán ahí y quizá dentro de algunos años sea el momento de volver a cogerlas.

Pero eso no quiere decir que no deba ir ensayando, que no deba ir aprendiendo poco a poco a volar. Emperazaré con saltos pequeños, estiraré mis brazos para medir la distancia que hay desde la punta de mis dedos hasta las estrellas, intentaré hablar con la luna, aunque sea a gritros y aunque haya días que no esté de humor ni siquiera para decirle "hola".

Porque por mucho que quiera y por mucho que duela, ellas seguirán ahí día tras día y yo no tendré dieciocho años eternamente.

Estiraré mis brazos, me agarraré de la mano que esté a mi lado y saltaré... Sé que quizá muchas veces necesite otro tipo de mano, pero la que esté será la que tenga que estar y ese otro tipo llegará cuando tenga que llegar.
Es imposible predecir cuando podré echar de menos, es imposible predecir cuando echaré de más. Es inútil intentarlo. Pero lo que si que puedo afirmar con certeza es que habrá momentos para todo y que no podré evitarlo. Quizá llore cuando deba reir o quizá ria cuando deba llorar. Pero así es la vida, para eso está hecha.

Un vagabundo en la casa real, una princesa en un burdel, un avión en el mar o un barco en cielo, ¿quién sabe hasta donde se puede llegar?
Me propondré el reto de atravesar el mar en bicicleta y respirar bajo el agua. Me propondré ver la vida de otra manera, más fácil, más clara, sin que me duela.

jueves, 22 de julio de 2010

GUARD


Aguarda, tranquilo, en calma. Encontrarás la esquina que guarde el cofre de las tiritas, allí permanecerás un tiempo en la sombra hilvanando los retales de tu nueva vida. Y en medio del llanto nacerá una risa, como el arcoiris. Será el principio de todo lo que te queda por vivir.
Anda corazón, descansa que el camino es largo y el viaje aún no ha empezado.

viernes, 9 de julio de 2010

Solo quedarán los recuerdos.

Como duelen, como golpean los errores en mi cabeza una y otra vez.
Es tan gran grande el hueco que dejas… que tenía miedo de cerrarlo “por vacaciones”… aunque solo estuviese lleno de papel de periódico arrugado. Pero es inevitable, tengo que cerrarlo, porque ya y aunque no quiera verlo, solo eres eso… papel de periódico arrugado que a cada instante destiñe sus viejas letras sobre mis manos y corta mi piel con sus finas hojas.

Poco a poco voy sacándote de mi vida… poco a poco te vas yendo. Pasarán los años… y quizá cuando pasee por alguna esquina de quien sabe que ciudad el aire sople y golpee mi cara y con ese aire tus recuerdos regresen a mi memoria, en mi rostro se marcará una media sonrisa de Mona Lisa queriendo decir “lo que pudo haber sido pero no fue”, y el siguiente paso borrará esa sonrisa.

Quizá por algún lugar, cuando pasen los años, escuche aquella canción y recuerde tu voz. Quizá algún día alguien pronuncie tus palabras y yo me acuerde de ti. Quizá de todas aquellas sonrisas que se crucen a lo largo de mi vida, alguna me recuerde a ti. Puede ser también que crea verte en algún lugar, puede ser que note tu ausencia en las soledades profundas… puede ser. Pero aunque sea, sé que todo seguirá. No habrá rueda que frene, tal cual todo continuará y tú te quedarás en aquella esquina de aquella ciudad perdida o en aquel lugar o en aquella persona, donde un día te recordaré por un instante. Y serás eso, recuerdos de lo que pudo haber sido pero no fue…

miércoles, 30 de junio de 2010

CÉSPED

Oler el césped,
sentarse en el césped,
acariciar el césped.
sentir el césped bajo tu ropa apretando,
sentir el filo, cortante, que incluso puede hacer daño.
Cortarte con el césped,
estaba escrito.
Tan bonito,
tan místico,
pero al final siempre corta
siempre
corta
al final.

Sermultipolar es horroroso. Oh deseada inteligencia emocional ¿dónde te escondes?

lunes, 14 de junio de 2010

T u b i e n v e n i d a

Hoy mi “tú” cambia de aspecto, tiene un color a fresas y un olor a rosas por la mañana.

Yo odio llorar y tú dices que te encanta, que es como ver un hielo derretirse. Todo esto, a fin de cuentas, son confesiones, de un corazón o de una mente maléfica pero confesiones… y yo, a fin de cuentas, y según tú… soy como un glaciar. No voy a guardarte nada, no quiero esconderte mis pensamientos. Te doy la bienvenida aquí, todo estará. Solo lee lo que crees que debas leer.

Sabes que es mi mejor manera de expresarme (escribir), pero no sabes que me cuesta cuando algo me viene muy grande y de golpe. Que pueden pasar meses sin que salga de mí una sola frase… pero poco a poco como con cuentagotas va saliendo. No pude escribirte. Era tanto que no pude realmente. Necesito tiempo, siempre me pasa igual y poco a poco va saliendo. Una gota hoy, otra mañana y de repente quizá un día se monta la tormenta. Así soy.


Llevo algún tiempo sin respirar y ahora aquí me viene todo el aire de golpe, necesito cerrar los ojos y sentirlo. Sentir como atraviesa mis fosas nasales y mi garganta, sentir como inunda mis pulmones y me transmite calma. Necesito abrir los ojos y que todo lo que haya a mi alrededor sea “lo de siempre” eso que te transmite seguridad. Ahora estoy vulnerable y necesito eso. Necesito sentir que aún estoy viva, que un día tuve momentos de fortaleza.

Tú, me das mucho, me aportas magia y complicidad, transformas momentos normales en segundos de oro y vuelves de color paisajes oscuros. Evitas que tenga miedo a la oscuridad al tenderme tu mano, y me das fuerza al hacerme ver que soy una de tus razones. No quiero perder eso, pero entiende que no es posible dar, cuando la caja está vacía. Que no es posible querer plenamente cuando aún duelen las heridas… que no es igual lo que sale de un corazón sano que lo que pueda venir de un corazón en proceso de cicatrización.
Esta herida es grande y no sé el tiempo que tardará en sanar. Sé que estarás ahí y quiero que lo estés, pero también quiero y aunque sea mucho, te pido que comprendas mis ausencias. No falto por qué no quiera estar contigo. Falto porque estoy pasando consulta, porque ando de médicos haciéndome curas…

Necesito que entre aire y que me abrace el tiempo.
Necesito que pase lo que pase no olvides que un día existí en tu vida y que aún, mejor o peor, sigo existiendo.

H o y n o a b r e

Elegí destino, planeé el viaje, hice mi equipaje de ilusiones, risas y algún que otro cuento, llené el maletero. Todo estaba listo, la fuerza, la energía, las ganas… todo puesto en esos días. Me monté en el asiento del conductor y sin carnet ni experiencia arranqué el motor, pisé a fondo e inicié el camino. Solo una parada antes de nada. Respostar. Cuando llegé, todo estaba cerrado. Me olvidé… hoy la gasolinera no abre.